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¿Cuales son las causas de las manchas sobre el producto MORTEX® y como evitarlas?
Causas de la aparición de manchas
Cuando el revestimiento MORTEX® se aplica con un acabado muy texturado, lo que da lugar a la formación de microcavidades más o menos grandes, pueden producirse penetraciones de líquidos (grasas, aceites u otras sustancias) a través de estas aberturas.
De hecho, estas zonas constituyen puntos sensibles para el revestimiento y su protección. Para evitar cualquier infiltración, es imprescindible tratar cuidadosamente estas cavidades. Durante una aplicación convencional de productos de protección (barnices, aceites, etc.) con
rodillo o brocha, estos no suelen penetrar en las cavidades debido a su viscosidad. Por lo tanto, es imprescindible hacer que penetren dando pequeños toques con un pincel o un cepillo, para tratar correctamente tanto los bordes como el fondo de estas zonas.
Cuando estas cavidades no están protegidas, puede producirse un fenómeno de capilaridad lateral bajo la protección superficial, provocando manchas en el soporte. En este caso, el soporte solo puede secarse a través de las pequeñas aberturas de las microcavidades, mientras que las sustancias grasas quedan atrapadas y no pueden escapar.
En el caso de las capas denominadas «técnicas» (suelos, duchas, zonas húmedas, etc.), la presencia de un soporte con poros abiertos o cavidades ya revela una deficiencia en la aplicación. Esta deficiencia compromete la estanqueidad del sistema y favorece la acumulación de suciedad en estas zonas sensibles.
El hecho de que las manchas aparezcan de forma localizada y no en toda la superficie demuestra que la protección (barniz u otro producto) es eficaz allí donde se ha aplicado correctamente. Las manchas solo se manifiestan en las zonas insuficientemente protegidas.
Por lo tanto, es imprescindible aplicar el barniz o la protección en todas las microcavidades sin tratar. La presencia de tales cavidades debe, en cualquier caso, evitarse en la medida de lo posible.
Cabe señalar que las superficies aparentemente lisas pueden presentar el mismo tipo de problema si la protección se ha aplicado mal o de forma insuficiente.Una correcta aplicación para evitar la aparición de manchas
Se recomienda encarecidamente realizar una muestra previa, que deberá ser validada, para determinar el acabado más adecuado (liso, texturizado, etc.) en función del uso previsto de la obra.
Ejemplo: para una ducha y/o una encimera, se recomienda sistemáticamente un acabado liso para limitar el riesgo de acumulación de suciedad y facilitar el mantenimiento.
También hay que tener en cuenta que algunas microcavidades pueden comunicarse entre sí por su fondo. Son precisamente estas zonas las que favorecen la acumulación de suciedad, como manchas, residuos de jabón, productos de limpieza, grasas, tintes capilares, harina, mantequilla, etc. Las microcavidades también crean posibles vías de penetración para el agua.
Por lo tanto, es esencial sellar correctamente las superficies, limitando la formación de microcavidades importantes y aplicando las protecciones en estricto cumplimiento de las normas de la técnica, con el fin de garantizar la durabilidad, la estética y la facilidad de mantenimiento del revestimiento.